Un asistente que toca tu contabilidad y habla con tus clientes no se juzga por
lo bien que conversa. Esto es lo que hay debajo.
Ve lo que ve quien le habla
Arhchi opera bajo la identidad y los permisos del usuario que le escribe,
no con una credencial de superusuario. Si alguien no tiene acceso a la
nómina de su jefe, Arhchi tampoco se la muestra. La seguridad la pone
Odoo, no una lista de reglas del bot.
Recuerda lo que le enseñas
Escríbele «Aprende esto…» y queda guardado. Cada madrugada
consolida lo aprendido y el historial de conversaciones —de Odoo y de
WhatsApp— en un perfil persistente, para no pedirte dos veces la misma
explicación.
No depende de un solo proveedor de IA
Trabaja con varios motores de lenguaje y cambia al de respaldo si el
principal se cae, sin que la conversación se interrumpa. Ningún proveedor
único puede dejarte sin servicio.
Trabaja en segundo plano
Los encargos pesados —procesar documentos, cruzar datos, limpiar
registros— corren en cola y por lotes mientras tu equipo sigue con lo
suyo. No bloquean la pantalla de nadie.
El gasto está acotado
Cada empresa tiene su saldo y su registro de consumo por usuario. Sabes
en qué se va, y cuando se agota el asistente deja de generar respuestas
en vez de seguir facturando.
Tus datos no entrenan nada
No usamos tus conversaciones para entrenar modelos propios ni las
mezclamos con las de otros clientes. Lo que se envía a los proveedores de
IA está detallado en la
Política de Privacidad.